Stephen Hawking de lego
Como podéis ver, el creador de la figura no puede ser más geek: ha unido su admiración hacia el genio Stephen Hawking y su capacidad artística con el Lego. Por supuesto, no se ha conformado con lo fácil, que es pillar un muñequito, dibujarle unas gafas y ponerlo sobre una silla. Este artesano ha construido el tributo a su ídolo enteramente con piezas.
Y la verdad es que está muy conseguido. Aunque no puedo evitar sentir un cosquilleo de repelús en la nuca cuando lo veo. ¿Por qué será? Quizá es porque me estoy imaginando que el origen del universo no fue más que el ensamblaje de piezas de Lego cósmicas (¡Dios mío!... ¿qué le han echado al café?)


